Dad Gloria al Cordero Rey / Engrandecido sea Dios

Título en Inglés: All Hail the power of Jesus
Letra: Edward Perronet
Música: Oliver Holden (Coronation 1793) – William Shrubsole (Miles Lane 1779) – Diadem (James Ellor 1838)
Traducción al Español: Henry S. Turrall (Engrandecido sea Dios) – Tomás M. Westrup (Dad gloria al Cordero Rey)
 
 
Edward Perronet nació en Inglaterra en 1726. Su padre Vincent Perronet era un sacerdote anglicano, que trabajó junto a John Wesley y Charles Wesley. Edward era descendiente de una familia de hugonotes franceses, que huyeron a Suiza y luego a Inglaterra para escapar de la persecución religiosa contra los protestantes. En el tiempo de Edward, los metodistas eran muchas veces perseguidos. John Wesley en una ocasión anotó en su diario que el mismo Edward “fue derribado y arrojado al lodo y el fango” en Bolton. Luego de ciertos altercados con los Wesley, Perronet se alejó del Metodismo organizado, y llegó a ser ministro de una congregación independiente.
 
 
 
Edward publicó tres volúmenes de poemas cristianos. Uno de ellos y tal vez el más conocido fue All Hail The Power of Jesus Name. Gracias a su gran popularidad este himno es conocido con tres melodías sumamente populares en Inglés, las cuales dieron lugar a dos traducciones distintas en español.
 
 
La melodía titulada “coronation” de la cual surge el himno Dad gloria al Cordero Rey, fue compuesta por Oliver Holden en 1793, un compositor y compilador de himnos, que también fue marine un año durante la guerra de independencia de los Estados Unidos en el USS Deane. Como carpintero, ayudó a reconstruir Charlestown, Massachusetts. Organizó varias escuelas de música, y fue director del coro de la Primer Iglesia Bautista en Boston. Se unió a la Logia del Rey Salomón en 1795, y fue miembro activo durante diez años.
 
 
 
La melodía «Miles Lane» de la cual surge el himno Engrandecido sea Dios fue compuesta por el organista William Shrubsole en 1779, y la melodía «Diadem» fue compuesta por James Ellor en 1838, un sombrerero quien a los 18 años era director del coro de su iglesia, donde escribió esta melodía que aunque poco conocida en español, es también un exquisito acompañamiento para el himno Engrandecido sea Dios.
 
Una de las historias más conocidas en relación con este himno es la de el Reverendo E. P. Scott quien fue misionero en la India en 1800. En contra de los consejos de sus amigos misioneros, Scott partió solo a llevar el evangelio a una aldea remota donde vivía una tribu salvaje y peligrosa.
 
 
Luego de varios días de viaje, un grupo de guerreros lo encontraron y lo rodearon y le apuntaron al corazón con lanzas. Pensando que iba a morir en ese momento, Scott decidió usar sus últimos alientos para glorificar a Dios, y de ser posible tocar alguno de los corazones de sus captores. Sacó su violín, cerró los ojos y empezó a tocar “Dad Gloria al Cordero Rey” en el idioma nativo de los guerreros.
 
Terminó el primer verso, luego el segundo, el tercero y el cuarto y Scott notó que aún seguía vivo y de pie, y todo a su alrededor era paz y calma. Al abrir sus ojos vio a todas las lanzas abajo. Los guerreros lo rodeaban con lágrimas en los ojos. Durante buena parte del resto de su vida Scott compartió el amor de Dios con esta tribu.

De este himno hay dos versiones en español que son las más conocidas por la comunidad cristiana. Una es de Henrry S. Turrall con el título Engrandecido sea Dios la cual se suele cantar con las melodías Miles Lane y Diadem. La otra versión es de Tomas M. Westrup con el título Dad gloria al Cordero Rey y se canta con la melodía Coronation. Para entender el texto en inglés y ver cómo las ideas de este se expresan en las versiones en español de Turrall y Westrup tenemos el texto original de Perronet y una traducción literal.

All hail the power of Jesus’ name!
Let angels prostrate fall.
Bring forth the royal diadem,
and crown him Lord of all.
Bring forth the royal diadem,
and crown him Lord of all!

 

O seed of Israel’s chosen race
now ransomed from the fall,
hail him who saves you by his grace,
and crown him Lord of all.
Hail him who saves you by his grace,
and crown him Lord of all!

 

Let every tongue and every tribe
responsive to his call,
to him all majesty ascribe,
and crown him Lord of all.
To him all majesty ascribe,
and crown him Lord of all!

 

Oh, that with all the sacred throng
we at his feet may fall!
We’ll join the everlasting song
and crown him Lord of all.
We’ll join the everlasting song
and crown him Lord of all.

¡Todos aclamen el poder del nombre de Jesús!

Caigan de rodillas los ángeles.

Traigan la diadema real,

y corónenle Señor de todos

¡Traigan la diadema real!

¡y corónenle Señor de todo!

 

Oh semilla de la raza escogida de Israel

ahora redimidos de la caída

aclamen a quien los salva por su gracia

y corónenle Señor de todo

aclamen a quien los salva por su gracia

y corónenle Señor de todo

 

Que toda lengua y toda tribu

en respuesta a su llamado,

le otorgue toda majestad

y le corone Señor de todo

le otorgue toda majestad

y le corone Señor de todo

 

¡Oh, que junto a toda la sagrada multitud

caigamos a sus pies!

Nos uniremos al cántico eterno

y le coronaremos Señor de todo.

No uniremos al cántico eterno

y le coronaremos Señor de todo.

Letra de Dad Gloria al Cordero Rey, Traducción de Tomas M. Westrup

 

Dad gloria al Cordero Rey,
suprema potestad;
de su divino amor la ley
postrados aceptad,
de su divino amor la ley
postrados aceptad.

 

 

Vosotros, hijos de Israel,
residuo de su grey,
loores dad a Emmanuel
y proclamadle Rey,
loores dad a Emmanuel
y proclamadle Rey.

 

 

Naciones todas, escuchad
y obedeced su ley
de gracia, amor y santidad,
y proclamadle Rey,
de gracia, amor y santidad,
y proclamadle Rey.

 

 

Dios quiera que con los que están
del trono en derredor,
con cantos por la eternidad
a Cristo demos honor,
con cantos por la eternidad
a Cristo demos honor.

 

 

Letra de Engrandecido sea Dios en la traducción de Henrry S. Turrall

 

Engrandecido sea Dios

en esta ocasión. Alegres,

juntos a una voz dad gloria,

gloria, gloria al Dios eternal.

 

 

Durante el día que pasó,

la mano del Señor

de muchos males nos salvó:

dad gloria, gloria,

gloria al Dios eternal.

 

 

El hasta aquí nos ayudó,

y siempre proveerá.

Con gratitud, placer y amor

dad gloria, gloria,

gloria al Dios eternal.

 

 

A otras almas salva,

¡oh Dios! Despiértalas, Señor;

escucha nuestra petición,

y salva, salva, salva,

salva al pecador.

 

Partitura de Dad gloria al Cordero Rey

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