Oh, buen Maestro despierta

Título en inglésMaster the tempest is raging
Letra 1874Mary Ann Baker
Música 1874H. R. Palmer
Versión en españolVicente Mendoza
Texto BíblicoMarcos 4:39
Himnario
Adventista
Presbiteriano
# Título
414 ¡Oh, buen Maestro, despierta!
369 ¡Maestro, se encrespan las aguas!

Mary Ann Baker nació en 1837. No hay prácticamente ninguna información sobre su infancia, estudios o vida familiar. Lo único que se sabe sobre ella es que era miembro de la Iglesia Bautista, residía en Chicago, Illinois, y lo que ella misma dijo al narrar los acontecimientos que la llevaron a escribir la letra del himno Oh buen Maestro Despierta en 1874.

El Doctor Palmer me pidió preparar varios himnos para las lecciones de escuela dominical de ese periodo. Uno de los temas era ‘Cristo Calma la Tempestad’. Expresaba ampliamente una experiencia por la que yo había pasado recientemente y este himno fue el resultado. Mi muy amado y único hermano varón había descendido al sepulcro, victima de la misma enfermedad que se había llevado ya a mi padre y a mi madre. Su muerte sucedió bajo circunstancias especialmente desalentadoras. Estaba a más de mil milla de distancia de su casa, buscando en el cálido aire del soleado Sur la salud que nuestro clima más frío no podía darle. De repente empeoró. El escribano estaba enfermo y no podía ir hasta donde él se encontraba. Por dos semanas las largas líneas de los mensajes del telégrafo llevaron y trajeron mensajes entre el moribundo hermano y sus hermanas ansiosas, cuando nos llegó la noticia de que nuestro amado hermano ya no moraba más en esta tierra. Aunque no lamentamos como los que no tienen esperanza, y aunque yo había creído desde mi temprana edad y siempre había deseado entregar una vida consagrada y de obediencia al Maestro, ante esta dispensación de la divina providencia mostré malvada rebeldía. Dije en mi corazón que Dios no se preocupaba por mí ni por los míos. Pero la voz del Maestro calmó la tempestad en mi corazón no santificado, y lo trajo a la calma de una fe más profunda y una confianza más perfecta.

Mary A. Baker

La música fue compuesta por H. R. Palmer ese mismo año y fue publicado en una compilación titulada Songs of love for the Bible School (Canciones de amor para la Escuela Bíblica). Sin embargo, el hecho que hizo ganar la mayor popularidad al himno Oh buen maestro despierta, fue el atentado contra la vida del presidente Garfield en 1881. Durante los dos meses de su convalecencia este himno fue entonado en las iglesias y hogares de todo el país, como una forma de pedir a Dios por la vida del moribundo presidente. Cuando falleció el 19 de septiembre, se entonó este himno en muchos eventos en memoria del difunto presidente. Sobre este acontecimiento Mary Ann escribió:

Supuse que el himno había echo su trabajo y ahora iría a descansar. Pero, durante las semanas en que nuestra nación mantuvo vigilia junto al lecho nuestro muy amado presidente Garfield, fue republicado como especialmente apropiado para la ocasión, y cantado en algunos de los muchos servicios funerales realizados por todos los Estados Unidos. Me sorprendió mucho que este humilde himno hubiera cruzado los mares se cantara en tierras lejanas para honrar el nombre del Salvador.

Mary A. Baker

Este himno fue traducido al español por Vicente Mendoza.

¡Oh, buen Maestro, despierta!
¡Ve, ruge la tempestad!
La gran extensión de los cielos
se llena de oscuridad.
¿No ves que aquí perecemos?
¿Puedes dormir así
cuando el mar agitado nos abre
profundo sepulcro aquí?


Coro:
Los vientos, las olas oirán tu voz:
«Haya paz»
Calma las iras del negro mar;
las luchas del alma las haces cesar,
y así la barquilla do va El Señor
hundirse no puede en el mar traidor.
Doquier se cumple su voluntad:
”Haya paz, haya paz”
Tu voz resuena en la inmensidad:
«Paz, haya paz».

Despavorido, oh, Maestro,
te busco con ansiedad.
Mi alma angustiada se abate;
arrecia la tempestad.
Pasa el pecado a torrentes
sobre mi frágil ser,
y perezco, perezco Maestro,
¡oh, quiéreme socorrer!

Vino la calma, Maestro.
Los vientos no rugen ya.
Y sobre el cristal de las aguas
el sol resplandecerá.
Cristo, prolonga esta calma;
no me abandones más;
cruzaré los abismos contigo
al puerto de eterna paz.

Letra del himno Oh buen Maestro despierta en inglés con su traducción al español

Master, the tempest is raging!
The billows are tossing high!
The sky is o’ershadowed with blackness,
No shelter or help is nigh;
Carest Thou not that we perish?
How canst Thou lie asleep,
When each moment so madly is threatening
A grave in the angry deep?
¡Maestro, la tempestad está arreciando!
¡Las olas se están moviendo algo!
El sol está eclipsado por la oscuridad,
No hay refugio ni ayuda cercana;
¿No te importa que perecemos?
¿Cómo puedes permanecer dormido,
Cuando cada instante enloquecido amenaza
Una tumba en el furioso mar?
Refrain
The winds and the waves shall obey Thy will,
Peace, be still!
Whether the wrath of the storm tossed sea,
Or demons or men, or whatever it be
No waters can swallow the ship where lies
The Master of ocean, and earth, and skies;
They all shall sweetly obey Thy will,
Peace, be still! Peace, be still!
They all shall sweetly obey Thy will,
Peace, peace, be still!
Coro
Los vientos y las olas obedecerán tu voluntad,
¡Calla, enmudece!
Sea la ira de la tormenta que sacude el mar,
O los demonios o los hombres, o cualquier cosa
Las aguas no pueden hundir el barco donde está
El Amo del océano, la tierra y los cielos;
Todos obedecerán dulcemente tu voluntad,
¡Calla, enmudece! ¡Calla, enmudece!
Todos obedecerán dulcemente tu voluntad,
¡Calla, calla, enmudece!
Master, with anguish of spirit
I bow in my grief today;
The depths of my sad heart are troubled
Oh, waken and save, I pray!
Torrents of sin and of anguish
Sweep o’er my sinking soul;
And I perish! I perish! dear Master
Oh, hasten, and take control.
Maestro, con angustia de espíritu
Me postro en mi pena hoy;
Las profundidades de mi triste corazón se turban
¡Oh, despierta y sálvame, es mi oración!
Torrentes de pecado y angustiada
Se precipitan sobre mi alma que naufraga;
¡Y perezco! ¡Perezco! Amado Maestro
Oh, apresúrate y toma el control.
Master, the terror is over,
The elements sweetly rest;
Earth’s sun in the calm lake is mirrored,
And heaven’s within my breast;
Linger, O blessèd Redeemer!
Leave me alone no more;
And with joy I shall make the blest harbor,
And rest on the blissful shore.
Maestro, ha acabado el terror,
Los elementos descansan dulcemente;
El sol de la tierra se refleja en la calma del lago,
Y el sol del cielo en mi pecho;
¡Quédate, Oh Redentor bendito!
No me dejes más solo;
Y con gozo llegaré al puerto bendito,
Y descansaré en la orilla de la dicha.

Partitura para coro

Referencias Bibliográficas

1892 – John Julian – A dictionary of hymnology pág. 107

1906 – Ira D. Sankey – My life and the history of the gospel hymns pág. 252

2010 – Robert J. Morgan – Near to the Heart of God: meditations on 366 Best-Loved Hymns pág. 271

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