Título en inglésCome Thou Fount
Letra (1758)Robert Robinson
Melodía – Nettleton (1812)John Wyeth
Versión en españolTomás M Westrup
Texto BíblicoApocalipsis 21:6
Himnario
Adventista
Bautista
Metodista
_#_ Título
290 Fuente de la vida eterna
035 Fuente de la vida eterna
038 Fuente de la vida eterna

Robert Robinson nació en el seno de una familia humilde en Norfolk, Inglaterra, el 27 de Septiembre de 1735. A los ocho años de edad perdió a su padre. A los catorce años su madre lo envió a Londres para que aprendiera el oficio de barbero y peluquero. Su jefe a menudo lo reprendía pues prestaba más atención a la lectura que al trabajo. Robinson gozaba de grandes habilidades intelectuales, y su corazón era fácilmente impresionable lo que más tarde le ganaría la fama de inestable. Fue en esta época de su juventud cuando asistió a las reuniones misioneras del evangelista George Whitfield y decidió consagrar su vida al Dios y entregarse al ministerio. En 1758 se le asignó una iglesia Calvinista Metodista en Norfolk. En ese año fue que escribió el himno Come Thou Fount.

Militó en distintas denominaciones, llegando a ser Metodista, Bautista, Independiente y finalmente Sociniano. De acuerdo con algunos autores, a pesar de una vida exitosa llegan de reconocimientos, Robinson pasó por momentos de profundo desánimo. En una ocasión mientras viajaba en carruaje una dama lo instó a reconocer la importancia de la religión en su vida. Leyó en voz alta la letra del himno Fuente de la vida eterna y le expresó la gran bendición que había traído a su vida. Fuertemente conmovido por esta circunstancia, Robinson le respondió: “Señora, yo soy el pobre, infeliz hombre, que compuso ese himno hace muchos años, y daría mil mundos, si los tuviera, para disfrutar el gozo que sentía en ese entonces.”

Se lo encontró muerto en su lecho el nueve de Junio de 1790, a la edad de 54 años. Su muerte fue como él lo había deseado, “suave, repentina y solitaria.”

No está claro quién fue el autor de la melodía del himno Fuente de la vida eterna. Aparece asociada a este himno en una compilación de musica sacra de Jonh Wyeth en 1813, y la melodía lleva el nombre de Nettleton. Esto se prestó a que varios autores mencionaran al teólogo norteamericano Ashael Nettleton como su autor, pero no hay evidencia que relacione al Doctor Nettleton con la música. Bajo estas circunstancias, lo más probable es que la melodía la haya compuesto el mismo Wyeth para su compilación en 1813.

La versión en español de este himno es autoría de Tomás M. Westrup, quien si bien se basó en la idea general del texto original, produjo una versión menos sombría y sumisa.

Letra del himno Fuente de la Vida Eterna

Fuente de la vida eterna y de toda bendición,
ensalzar tu gracia tierna debe todo corazón.
Tu piedad inagotable se deleita en perdonar;
solo tú eres adorable; gloria a ti debemos dar.

De los cánticos celestes te quisiéramos cantar,
entonados por las huestes que viniste a rescatar.
De los cielos descendiste porque nos tuviste amor;
tierno te compadeciste y nos diste tu favor.

Toma nuestros corazones, llénalos de tu verdad,
de tu Espíritu los dones, y de toda santidad.
Guíanos en la obediencia, humildad, amor y fe;
nos ampare tu clemencia; Salvador, propicio sé.

Letra en inglés del himno Come Thou Fount y su traducción al español

1
Come, thou Fount of every blessing,
tune my heart to sing thy grace;
streams of mercy, never ceasing,
call for songs of loudest praise.
Teach me some melodious sonnet,
sung by flaming tongues above.
Praise the mount I’m fixed upon it
mount of God’s redeeming love.
1
Ven, fuente de toda bendición
Alista mi corazón a cantar tu gracia;
Raudales de misericordia, nunca cesan,
Inspiran cantos de la mayor alabanza.
Enséñame algún soneto melodioso,
Cantado por las lenguas encendidas de lo alto.
Estoy decidido a alabar la medida
La medida del amor redentor de Dios.
2
Here I find my greatest treasure;
hither by thy help I’ve come;
and I hope, by thy good pleasure,
safely to arrive at home.
Jesus sought me when a stranger,
wandering from the fold of God;
he, to rescue me from danger,
bought me with his precious blood.
2
Aquí encuentro mi mayor tesoro;
Hasta aquí he llegado por tu ayuda;
Y espero, por tu buena complacencia,
Arribar seguro al hogar.
Jesús me buscó cuando era un extraño
Vagando lejos del aprisco de Dios;
Él, para rescatarme del peligro,
Me trajo con su preciosa sangre.
3
Oh, to grace how great a debtor
daily I’m constrained to be!
Let thy goodness, like a fetter,
bind my wandering heart to thee:
prone to wander, Lord, I feel it,
prone to leave the God I love;
here’s my heart, O take and seal it;
seal it for thy courts above.
3
!Oh, a ser tan deudor de la gracia,
todos los días me obligo!
Que tu bondad, como un grillete,
Una mi extraviado corazón a ti:
Lo siento, Señor, tentado a vagar,
Presto a abandonar al Dios que amo;
Aquí tienes mi corazón, oh tómalo y séllalo;
Séllalo para tus cortes en las alturas.

Partitura para coro del himno Fuente de la Vida Eterna